Durante la última gala de 'Supervivientes: Tierra de Nadie', se vivió el primer puente de la concordia de esta edición. Esta prueba tenía como propósito que Makoke y Laura Cuevas intentaran resolver sus conflictos y dejar atrás sus diferencias. Sin embargo, lejos de lograr un acercamiento y solucionar los problemas que había entre ambas concursantes, protagonizaron un fuerte enfrentamiento lleno de reproches, lo que terminó por empeorar aún más su relación dentro del reality de supervivencia de Telecinco.

El primer tema de discordia fue la acusación de "trampas". Laura Cuevas señaló que Makoke había escondido "dos barritas" en su mochila, algo prohibido en el concurso. La superviviente insistía en su acusación, mientras Makoke, muy molesta, lo consideraba "muy sucio", especialmente porque cuando se habló de ello en el Oráculo, ella se encontraba "muy tocada".
Más adelante, la prueba tomó otro rumbo cuando Laura Cuevas afirmó que Makoke le había contado cosas privadas sobre Escassi con la intención de influir en su nominación. " Creía que volvíamos a ser amigas, pero cuando vi como hablabas de Escassi di un paso atrás ", le decía Laura Cuevas. La tensión fue en aumento con un cruce de reproches hasta que Carlos Sobera intervino para calmar la situación y cuando la preguntaron sobre el contenido de esas confesiones, Laura se limitó a decir que "si Escassi quiere, cuando salga fuera las cuento. Porque aquí no lo puedo contar, son cosas muy feas", a lo que Makoke se limitó a decir que era "una mentirosa compulsiva".

El siguiente nivel de la disputa llevó a que Makoke la llamara "falsa", mientras que Laura la acusaba de ser precisamente eso por lo que había dicho de Escassi. Además, le reprochó que fuera la responsable de que en la playa hubiera dos grupos. Poco después, llegó el peldaño de "papelón", donde nuevamente salieron a relucir las confesiones sobre Escassi. Makoke, harta de las insinuaciones de Laura, aseguró que esta "navega muy bien cuando le cuentan cosas en la intimidad" y que traiciona a quienes le dan su apoyo. "Me encantaría llegar a la final pero si no llego pues me iré feliz, en cambio tú cuando te nominan te entra un berrinche ", continuaba recriminando Laura Cuevas a Makoke.
El detonante de la prueba
Al llegar al peldaño de "bandos", la tensión ya era insostenible. Laura Cuevas volvió a decir a Makoke que ella era la responsable de la división del grupo en la playa. Finalmente, tras cruzar el puente, llegó el momento de decidir si podían dejar sus diferencias atrás o no y volver a ser amigas. Makoke sostuvo: " Yo permanezco donde estoy ", y Laura Cuevas no dudó en responder de la misma manera: "Yo sí que me quedo donde estoy". La situación quedó sin reconciliación y con más distancia entre ellas.