El que fuera marido de Makoke aseguró que no ha sido capaz de sentarse a escuchar a Rocío Carrasco porque se siente muy identificado con el dolor que esta siente por no tener a sus hijos al lado, algo por lo que él ha pasado en numerosas ocasiones a lo largo de su vida, incluso hoy en día con su hija Anita Matamoros: "Mi hijo [Diego Matamoros] me ha pegado un vapuleo en un plató y yo no tenía fuerzas. Se me caía el alma al suelo, hubiese preferido que me hubiese roto la cara. El que piense que los hijos no te duelen...", reconoció.
Unas palabras que han dejado muy sorprendidos a sus compañeros, especialmente los que son más defensores de Rocío Carrasco, ya que a escasas horas del fin de la emisión de la serie documental, Kiko Matamoros ha tenido siempre una postura muy en contra de su protagonista a pesar de no escucharla. Por este mismo motivo varios de ellos le han acusado de hablar hablado siempre "condicionado" y así lo confesó él mismo: "Claro que estoy condicionado. Yo sé lo que he llorado", admitió.
"Me remueve muchas cosas"
Unas declaraciones hasta ahora nunca hechas por el colaborador que le acercan un poco más a la postura de Rocío Carrasco, algo que no había ocurrido en los 2 meses que se lleva emitiendo la serie documental: "He pasado cuatro años sin hablar con un hijo, sé lo que es eso. A mí se me remueven las tripas".