La presentadora ha recordado que logró superar un cáncer de mama en 2010, y ha subrayado la importancia de las revisiones como forma de detección precoz.
Ana Rosa Quintana ha querido compartir un mensaje de esperanza sobre el cáncer de mama e insistir en la importancia de la detección precoz y la investigación de esta enfermedad. Este mensaje llega en una fecha muy señalada, ya que el 19 de octubre se celebra el Día Mundial contra el cáncer de mama. La presentadora ha lucido una pulsera conmemorativa y ha querido rendir homenaje a todas aquellas personas que han padecido esta enfermedad.
Fue precisamente el 19 de octubre de 2018, coincidiendo con esta fecha conmemorativa contra el cáncer de mama, cuando la presentadora confesó que había superado un cáncer de mama. Según el relato de Ana Rosa Quintana, le detectaron un tumor en julio de 2010 y fue operada el 2 de agosto de ese mismo año. Quintana aseguró sentirse afortunada porque la detección del cáncer se produjo en "grado 1" y pudo vencerlo.La presentadora aseguró que tardó en contarlo porque sus hijos eran muy pequeños (tenían entonces 6 años) y no quería que se asustaran. "También estaba mi madre, que era mayor, y me prometí que no lo contaría hasta que ella no estuviera", añadió Ana Rosa para justificar la tardanza en contar esta experiencia con la que quería ayudar a otras mujeres que estuvieran en su misma situación. Quintana comentó también que se había tratado en España: "Tenemos médicos maravillosos", aseguraba. Y apuntó que dado que su pronóstico fue "el mejor posible" decidió actuar como si la enfermedad no existiera en su vida, aunque la noticia fuera muy dura, tanto para ella como para su marido y en alguna ocasión sintiera miedo.
"Es muy importante detectarlo a tiempo porque no es lo mismo superarlo cuando está en una fase inicial como me pasó a mí que cuando ya está más avanzado", comentó en esta ocasión la presentadora notablemente emocionada, subrayando la importancia de las revisiones periódicas como forma de contener la enfermedad en las fases primarias, en las que el tratamiento es menos agresivo.Ana Rosa también ha querido señalar que no necesitó quimioterapia pero sí radioterapia y que gracias a la detección precoz no tuvo que alterar su rutina diaria para recibir el tratamiento contra el cáncer: "Venía todos los días [a presentar el programa] y luego iba a darme la radioterapia", afirmó. La presentadora recordó también que no tuvo que tomarse ningún día de baja, pero si hubiera tenido que hacerlo habría sido una decisión sabia y coherente consigo misma al respetar su descanso y proceso de recuperación.