El domingo 27 de abril ha tenido lugar la esperada canonización de los fallecidos Papas Juan XXIII y Juan Pablo II en el Vaticano, en una ceremonia llevada a cabo por el actual Papa Francisco I a la que han acudido numerosas responsabilidades monárquicas y políticas de todos los países.
Ya dentro del Vaticano, los Reyes han saludado al resto de los participantes y se les ha visto compartiendo una animada conversación con los representantes belgas Reina Paola de Bélgica y Rey Alberto de Bélgica, el cual abdicó en favor de su hijo el Príncipe Felipe el pasado verano.
Ocasión insólita en la Iglesia
La Plaza de San Pedro se llenó hasta la bandera de miles de fervientes religiosos que no se han querido perder esta ocasión tan especial para ellos. Además, es la primera vez que se hacen santos a dos Papas en una sola ceremonia de canonización, por lo que esto la hace mucho más especial. La celebración ha sido llevada a cabo por el Papa Franciso I pero también ha acudido su antecesor, Papa Benedicto XVI, algo que tampoco ha ocurrido nunca en la historia de la Iglesia.
Antes de llegar a Roma, el Rey Juan Carlos dedicó unas cariñosas palabra a los ahora Santos. De Juan XXIII destacó su calificación como "sonrisa de Dios" al país de España. De Juan Pablo II dijo que su compromiso con los jóvenes era digna de admiración, que nunca olvidará el encuentro en Madrid de la celebración de la JMJ.