El Príncipe Enrique de Gales ejercerá de capitán de un equipo de militares británicos en combate, y se tendrá que ver las caras con los equipos de Australia, Canadá y Estados Unidos, a los que deseó mucha suerte, pero dejando claro que llegarán mucho más tarde que los británicos.
335 kilómetros por la Antártida
El hijo menor del Príncipe Carlos de Inglaterra está muy implicado con esta medida puesta en marcha por la entidad 'Walking With the Wounded', que organiza desafíos y otras actividades para los soldados que han sido heridos al servir a la patria.
Todos los equipos tendrán que recorrer una distancia de 335 kilómetros en el Polo Sur, algo para lo que el Príncipe Harry se ve muy preparado pese a la dureza de la prueba que le espera. Se desconoce cuándo será la fecha exacta de la partida, aunque sí se ha confirmado que será entre noviembre y diciembre de este año 2013.