La polémica siguió por la misma usuaria denunció que se habían puesto en contacto con ella para que borrara la foto y que le habían dado explicaciones contradictorias sobre lo que les había llevado a esta localidad jienense. Más allá de que decidiera pasar el confinamiento allí, en la foto aparece con dos acompañantes, lo que estaba específicamente prohibido por aquel entonces. Las compras debían ser individuales y no había justificación para que estuvieran los tres.
La imagen supuso otra polémica al aparecer pegadas, sin mascarilla y sin guardar la distancia de seguridad. La peluquera salió en defensa de la aristócrata: "Le pedí hacerme una fotografía con ella y fui yo quien le pedí que nos quitáramos las mascarillas para que se nos viera a ambas porque me hacía mucha ilusión. Guardamos la distancia de seguridad y en ese momento solo estábamos nosotros solos en la peluquería. Es muy cercana y tiene una educación tremenda".
Antes de que llegara la llamada nueva normalidad, Victoria de Marichalar puso fin a su estancia en Villacarrillo y regresó a Madrid. Aunque los desplazamientos no esenciales no estaban permitidos hasta precisamente la nueva normalidad, en su caso tenía derecho a volver a la capital de España porque ahí está su residencia habitual. Eso no evitó otra polémica.
Con la llegada del buen tiempo, la hija de la Infanta Elena se fue de vacaciones a Jávea con su novio y después a su querida Marbella. Allí volvió a generar otro escándalo al acudir al Starlite Festival y no llevar mascarilla. Si bien es cierto que para comer y beber no debía llevarla, cuando no lo hacía tampoco se la ponía, lo que fue descrito por testigos presenciales. Por si fuera poco, los paparazzi le hicieron fotos el día de su 20 cumpleaños. Las cámaras captaron a Victoria Federica con su hermano. Froilán fue objeto de comentario al verle conduciendo un coche de alta gama, lo que dio origen a mas polémica, más escándalo y más comentarios.
No ayudó que por aquel entonces ya eran públicos los escándalos financieros del Rey Juan Carlos, exiliado en Abu Dabi desde al menos el 3 de agosto de 2020. Precisamente al ser preguntada por su abuelo, se enfadó con la prensa que le seguía. A todo ello se sumó que realizó un directo en Instagram con una compañera de la universidad. Lo hizo desde su cuenta pública, por lo que no solo se unieron al directo sus amigos. Una persona comentó con un "¡Viva España!", lo que gustó a Victoria Federica. Lo que no le gustó tanto fue cuando comenzaron los "¡Viva la República!" o las calificaciones de ladrón para el Rey Juan Carlos. Victoria Federica optó entonces por finalizar el directo.
Las polémicas de Victoria Federica continuaron. La nueva normalidad no le está sentando muy bien, y más teniendo en cuenta que le gusta salir y divertirse y que todo el mundo tiene un móvil con acceso a internet. Ante el avance del coronavirus, el Gobierno decretó el Estado de Alarma en la capital de España y en otras localidades de la Comunidad de Madrid, entrando en vigor desde el 9 de octubre de 2020. Eso no impidió que durante el puente del Pilar asistiera a una fiesta en un local del barrio de Salamanca de Madrid.
Sin mascarilla, con gente bailando, con demasiado aforo y con gente que no tenía ganas de ser discreta. La propia Victoria Federica pensó que si colgaba un stories en su perfil privado no iba a pasar nada, pero se filtró y todo el mundo se enteró de lo que había hecho. Y así, sumó otro escándalo a su lista.