Aunque Máxima de Holanda no está pasando por uno de sus mejores momentos personales tras el reciente fallecimiento de su hermana Inés Zorreguieta, está demostrado que la consorte no pierde la sonrisa.
Así lo ha demostrado durante la visita que los Reyes han hecho a Curazao, uno de los cuatro Reinos que conforman los Países Bajos. Allí han acudido a las tradicionales celebraciones del Día de la Bandera junto al Primer Ministro de la isla. Y ha sido en ese momento cuando la Reina y su marido han disfrutado de un espectáculo de baile que ha contagiado a Máxima de Holanda.
La argentina ha sido captada bailoteando en el asiento y chasqueando los dedos mientras veía uno de los bailes tradicionales. Y lo cierto es que esta actitud no sorprende ya que ha sido la propia Máxima de Holanda la que ha declarado en numerosas entrevistas su pasión por el baile y el espectáculo como ya hiciera durante la celebración del 50 cumpleaños de su marido.
Koningin Máxima's swingende DNA is gelukkig nog steeds aanwezig pic.twitter.com/Sf6N3LaN3w
? Justine Marcella (@JustineMarcella) 2 de julio de 2018
Recupera la sonrisa
Tras el difícil episodio vivido, la Reina se ha mostrado de lo más sonriente durante el viaje, quedando atrás las imágenes de su primer acto oficial tras la muerte de su hermana. En ellas habló del difícil episodio: "Mi hermana era incapaz de encontrar la alegría y desafortunadamente no pudo curarse. Nuestro único consuelo es pensar que por fin encontró la paz ", explicó visiblemente emocionada y al borde del llanto.