En cuanto a esta conversación preventiva, se ha explicado que puede ocurrir en una serie de casos, como con Marius Borg, que ya antes a la agresión mantenía amistades peligrosas: "La Policía mantiene periódicamente conversaciones preventivas con personas que puedan estar en un entorno delictivo. Las conversaciones son una medida preventiva temprana. En evaluaciones concretas sobre el motivo de la conversación o su contenido, la policía no quiere entrar en más detalles".
El hijo de Mette-Marit dijo a los agentes que no entendía que hacía allí con ellos, ante lo que le respondieron que "porque eres quien eres. No hay ninguna otra razón. No hay nadie más con quien nos hubiéramos molestado en hacerlo. Y no es porque pensemos que eres el chico más guay del mundo, porque no te conocemos.
Le contaron que seguían a amigos suyos en relación al tráfico de drogas, lo que provocó que Marius dijera que su "círculo de amigos es el mismo desde hace diez años, y así son las cosas. Mis padres lo saben, mis amigos también, no puedo hacer nada al respecto". También indicó que sus amigos nunca le habían involucrado en nada.
Mette-Marit de Noruega prefiere no hablar
Por su parte, Mette-Marit de Noruega ha continuado con su agenda, lo que le llevó a realizar una visita oficial a Trøndelag junto al Príncipe Heredero. En un encuentro con la prensa informó de que su hijo Sverre Magnus de Noruega se había mudado a Trondheim para trabajar allí al menos hasta Navidad. Sin embargo, se negó a hacer comentarios sobre su otro hijo, Marius Borg, acusado de amenazas y lesiones a su pareja.
"Por respeto a todos los involucrados, incluido Marius, les pido que comprendan que no deseo comentar sobre el asunto en este momento. Muchas gracias por toda tu consideración, pero no voy a responder nada más sobre exactamente lo que preguntaste", explicó la Princesa Heredera, que añadió que entiende las críticas por su decisión de mantenerse en silencio.