Marisa Jara ha vuelto a demostrar una vez más lo optimista que es ante los obstáculos que le ha puesto la vida en su camino. La modelo tuvo que pasar dos veces por quirófano después de que los médicos le detectaran un tumor maligno en el estómago, de modo que uno de los sueños de su vida, ser madre, tuvo que ser aplazado.
Lo cierto es que desde el principio ha intentado transmitir cómo se siente y cómo ha vivido la enfermedad con mucha naturalidad, por eso no ha tenido ningún problema en compartir una instantánea en bikini. Tras estas publicaciones no ha parado de ser halagada y de recibir mensajes de cariño, es más, algunas personas se han animado para compartir sus experiencias personales. "Heridas de guerra que te hacen más fuerte", escribió en una de sus fotos su amiga Elena Tablada.
Querer ser madre la salvó
Fue en noviembre de 2018 cuando adelantó que de momento no puede ser madre, pero se mantiene positiva: "Tengo endometriosis y no puedo ser madre de manera natural. Es el sueño de mi vida. El oncólogo me ha dicho que ahora me olvide de ser madre, por lo menos en dos años. Mis planes se van al traste. Ahora tienen que estar pendientes de que el cáncer no se me reproduzca". Fue su deseo de querer ser madre lo que en cierto modo le salvó la vida porque fue cuando le detectaron el tumor.