Joana Sanz ha anunciado a través de las redes sociales que está embarazada de su primer hijo, un bebé que llega después de cinco años intentando quedarse embarazada y tras conocer la absolución de Dani Alves, su pareja. Sin duda, es un momento en el que se van a calmar las aguas y va a poder centrarse en este esperado embarazo y, por ello, ha concedido una entrevista para la revista Hola tras todo el revuelo y el dolor vivido.
La modelo explica que recibió la noticia de la absolución "con lágrimas de felicidad y con un alivio enorme por este nuevo comienzo". Ahora, su única preocupación es el bebé, "que esté sano y fuerte". Evidentemente, era inevitable preguntarle si alguna vez ha dudado de la inocencia de su marido y ha sido muy clara: "No, siempre creí en su inocencia y por eso siempre he permanecido a su lado". También ha asegurado que su entorno nunca ha dudado de él y ha confiado plenamente en su inocencia.
La presión mediática ha sido muy complicada de gestionar y así lo confiesa en la entrevista: " La presión mediática ha sido muy dura. Todo se volvió frenético y siento que no se respetó mi momento de luto: había perdido a mi madre. Mi carrera fue mi tabla de salvación entre tanto y tanto sufrimiento, pero también me sentí forzada a seguir sonriendo un año después de la tormenta, sentí que me debía a mí misma el poder parar momentáneamente".
Evidentemente, Joana Sanz ha reconocido que ha necesitado ayuda psicológica con todo este proceso y ha explicado que lo más duro ha sido "recibir tanto ataque sin ser denunciada ni denunciante... Eso ha sido, quizá, lo más duro". Para ella, absolución de Dani Alves es "un nuevo comienzo", por lo que parece que ahora se calmará la situación. Lo que ha explicado es que no se van a mudar de Barcelona, pero que sí pasarán más tiempo en Canarias porque les "ayuda a sanar".
Una relación consolidada
La detención de Dani Alves por presunta agresión sexual hizo que la vida de Joana Sanz se pusiera patas arriba y, en un momento, pensó en separarse. Ahora, lo explica: "Nunca fue una idea en firme. Quería tener una conversación con él antes de cualquier decisión definitiva. En cuanto le vi, durante la primera visita, esa idea de querer romper desapareció y se transformó en querer luchar por sanar".
Además, considera que esta situación les ha unido aún más: "Teníamos muchas diferencias previas de las que no éramos conscientes. Mucho individualismo y falta de comunicación dentro de la relación. Ahora, todo eso se ha reconvertido en lo que somos hoy". No cabe la menor duda de que empiezan una nueva etapa tras esta decisión de los jueces y Joana Sanz estará más centrada que nunca en ser madre, algo que ansía desde hace mucho tiempo.