A pesar de que el año 2019 haya sido uno de los más complicados para Sara Carbonero e Iker Casillas por sus problemas de salud, han vuelto a demostrar que nada se les pone por delante y que lo mejor es disfrutar de los pequeños placeres de la vida. El matrimonio dejó Oporto para viajar con sus hijos a Corral de Almaguer, el pueblo de la presentadora, y han pasado también por Madrid, donde han estado con sus amigos y familia.
Posteriormente fueron vistos juntos y la Navidad ha sido un momento perfecto para protagonizar un nuevo encuentro, aunque las cosas parece que van poco a poco. La familia al completo disfrutó de una comida en un restaurante de la zona, y de momento parece que la relación vuelve a ser buen, por lo que estarían recuperando los años en los que sus vidas no han estado tan ligadas.
Una distancia durante años
La relación de Iker Casillas con sus padres se deterioró cuando decidió que no siguieran controlando su vida y sus negocios, algo que a ellos no les sentó nada bien, por lo que dejaron de hablarse. Con el tiempo y pensando en lo que es realmente importante en la vida, han recapacitado para limar asperezas y conseguir que todo vuelve a ser como antes.